Domingo otra vez. Eran cerca de las 22hs y él ya estaba esperando el tren.Como casi la mayoría de las veces se iba de su casa sin cenar, porque cenar le daba sueño y porque a veces simplemente quería irse lo antes posible. El tren tardaba mucho en llegar, casi nunca respetaba la frecuencia. Él iba hasta el terreno donde guardaba su camión. Trabajaba de lunes a viernes sin volver un sólo día a la casa. Al llegar al terreno da un vistazo general y ubica su camión, uno con trompa, reluciente porque lo había lavado el día anterior. Se acerca y lo abre, sube y se sienta en la butaca, y apoyando su espalda se reclina hacia atrás y se estira. Suspira. Prende las luces y se baja para ver que todas estén funcionando correctamente. Revisa el aceite y el agua. Carga unos bidones de agua que guarda en un cajón de su semi, para tener agua durante la semana y lavarse la cara, los dientes y manos. Una vez chequeado todo, se sube de nuevo y pone en marcha, tiene que esperar que el camión cargue aire. Pone sus manos en el volante, lo rodea... mira a través del parabrisas, agudiza su vista. Suspira nuevamente y mientras escucha el motor piensa: "Mi libertad está acá".
Viaja tres horas hasta llegar al pueblo donde cargan la mercadería.Al llegar se ubica en la fila. Apaga el motor. Ahí se queda hasta la mañana, ordena un poco adentro del camión y se acuesta en la cama, trata de descansar lo máximo posible. Duerme pocas horas, y se despierta en general cuando le golpean la puerta, ese es el indicio de que arrancaron a cargar. Algunas veces puede despertar con su alarma, pero son las menos. De cualquier forma se levanta y sin dar vueltas se viste y baja a lavarse la cara. Saluda a sus compañeros y le comparten un mate. Arrancan a cargar y espera su turno. De ahí una vez cargados van hasta otro pueblo cercano a descargar esa mercadería y una vez hecho esto, vuelven al primero. Al llegar la tarde/noche deciden con sus compañeros que van a cenar, a veces cocinan, a veces van a un parador en el pueblo para comer y otras simplemente siguen con mate y galletitas. En días buenos esta secuencia se repetía tres o cuatro veces, en días malos una con suerte o ninguna, y pierden el día allá, lejos de todo y de todos.
En una de esas vueltas a casa, al barrio, se reencontró con una vieja amiga. Se habían conocido hacía muchos años por unos amigos en común y en ese momento habían tenido una historia juntos. Nada serio, cosa de adolescentes. Este día, el del reencuentro, cambio todo. Fueron a cenar, tomaron algo. Charlaron mucho y se pusieron al día, recordaron juntos lo que había pasado entre ellos. Hablaron horas. Al volver, él la llevó a la casa en auto, y antes de que ella pueda darse cuenta, él le da un beso. Un beso intenso, sentido. Un beso que estaba pendiente desde hacía años. Luego de besarse se abrazan y ahí sí el la lleva a su casa. Se despiden con otro beso. A la mañana siguiente ella se despierta con una sonrisa en la cara, y recibe un mensaje de él que le preguntaba como había descansado. A partir de ese día, empezaron a hablarse todos los días. Se seguían, se cuidaban, se respetaban, reían y compartían muchas cosas, muchas importantes como códigos, música, valores y formas de ver y hacer.
Con el correr de los días todo fue muy intenso. Se querían ver todo el tiempo. Ella se acuerda una vez que el la pasó a buscar a las 2am porque tenía ganas de verla. Esa chispa única y que no se debería perder. Esas ganas incontrolables de querer ver a alguien. Se conocieron con sus familias, aunque los dos habían dicho que no querían dar ese paso, a veces las cosas te llevan, uno no se da cuenta pero cuando cae está más enamorado de lo que cree. Cada domingo que él tenía que irse, ella lo acompañaba a cargar nafta, al terreno si tenía que hacer cosas en el camión. Lo ayudaba a armar la cama, a veces le dejaba cosas ricas escondidas para comer, le hizo jabón líquido y le dio un botiquín por si le pasaba algo. También le regaló un bolsito de viaje porque su mochila estaba rota, y él se lo agradeció en un mensaje que emocionaba hasta las lágrimas. A ella le encantaba acompañarlo al camión y le gustaba mucho ese 1938 que manejaba, aunque lo conoció manejando otro trompudo hermoso, el 1634. Y hasta se acordaba los nombres de las terminales a donde él iba. Él, por su parte, se acordaba de todo lo que ella tenía que hacer, si rendía un parcial o si tenía que ir a hacer un trabajo a algún lado, la alentaba a hacer cosas que le gustaban y la acompañaba siempre en palabra o hechos cuando estaba. Se mandaban fotos y videos todo el tiempo para achicar la distancia y hablaban por teléfono. La familia de él era una familia complicada, los padres se peleaban mucho y a veces pasaban meses sin hablarse, el clima era tenso y su padre era el patrón de él. La familia de ella también era complicada, su hermana menor era una chica con problemas emocionales, y se llevaba mal con sus papas y con ella. Una vez esta hermana le partió un plato por la cabeza a ella. Le dejó un chichón enorme que con las horas se fue achicando, obviamente él estuvo ahí para ella, para contenerla y escucharla. De estas escenas hubo muchas de parte de ambas familias y ellos siempre se escucharon y trataron de entenderse, pensando y aconsejando al otro con lo que creían que era lo mejor.
Con el tiempo llegaron sus primeras vacaciones, sus primeros "Te amo". Él muchas veces le dijo a ella que se acordaba cuando su papa se iba de viaje y él lo perseguía hasta que doblaba, que él era chico y no entendía pero que después se enteró lo mal que a su papa le hacía esto. Él de chico lo extrañó y por muchos años sintió que no lo conocía, porque claro, no se veían pero cuando empezó a compartir rutas con su padre, entendió mucho más.
La relación de ellos era hermosa, sana, se querían y acompañaban pero algo no terminaba de encajar. Al principio él no salía con sus amigos, y ella le insistía para que lo haga, él decía que sus amigos nunca podían juntarse, pero esto empezó a cambiar y cada vez eran más las veces que quería estar con sus amigos que con ella. También ella proponía cosas que él no podía hacer, como una escapada de fin de semana a algún lado, para estar sólos, o aprovechar el día para salir al río, al aire libre. Ella se sentía mal. Sabía que él tenía que vivir y pasar tiempo con amigos, pero eso implicaba quizás no verse un fin de semana, y si esto era así pasaban dos semanas enteras sin verse porque él sólo volvía los fines de semana. Para ella era muy difícil, priorizaba pasar sus fines de semana con él, y ver a sus amigas durante la semana, pero él no tenía tiempos alternativos. Él viajaba sin importar lo que pase. No estuvo en cumpleaños, en días importantes de su familia, ni cuando falleció su abuela, que era súper importante para él. A medida que la relación se afianzaba él le dijo a ella cosas que jamás va a poder olvidar. Una vez que discutieron, se besaron después y él le dijo que sintió mágico ese beso con los ojos aguados, que nunca había sentido algo así. Le decía que cuando vivan juntos iban a juntar todos sus discos y que iban a tener un montón, y cada vez que miraba una casa que le gustaba le preguntaba a ella, si le gustaría vivir con él en un lugar así. Hasta cuando miraba una pareja de viejitos le decía: Mira esos somos nosotros en unos años. Pero a pesar de esto, a pesar de que él le decía que la adoraba, que cada día la quería más, que ella le hacía muy bien y más, las cosas no funcionaron. Él elegía seguir estando con sus amigos, salir y volver tarde, dormir y ahí no había lugar para ella. Pese a lo bien que se hacían, él decidió dejarla. Ella sintió que se le paraba el mundo. Que le partían el corazón en mil pedazos. Él se mostró fuerte y firme. No lagrimeó, no dudo. Decidió dejarla porque no quería compromisos. Porque quería salir con sus amigos y hacer cosas con ellos.
A las dos semanas él le hablaba cada tanto para saber de ella, para contarle cosas, pero ella no pudo sostener eso, le hacía mal hablar como si fuera amiga de su ex pareja. Le pidió tiempo. Ella está tratando de seguir adelante, lo extraña mucho. Extraña cuidarlo, reír con él, salir, cenar, conocer bandas, escuchar música y charlar horas conectándose. Ella siente que él la dejó con excusas. Que tanto amor, no se puede matar así. Que él no puede dejarse querer, porque hacer eso implica cambiar cosas para estar mejor, y él no quería cambiar nada. Cuando la dejó le dijo que él no iba a poder estar por ejemplo cuando ella se reciba o que no iba a irse a vivir con ella para dejarla sola toda la semana. A ella no le gustaba la idea de mudarse para estar sola, pero seguía apostando a la relación. Él bajó los brazos. Él ve que dos personas que se quieren se pelean más de lo que hablan... y entre ellos todo iba demasiado bien. Tenían diferencias, claro. Gustos diferentes y pensaban diferente en relación a determinados temas, pero eso era lo más lindo. No ser idénticos, porque dos personas para estar bien y tener una relación no tienen porque ser iguales, sino respetarse en esas diferencias. Y eso pasaba. Un día él le dijo que cuando las cosas son muy normales, no le gustan... y ellos se llevaban bien y si discutían trataban siempre de hablar para estar bien. ¿Será eso lo que le dió miedo? estar bien? ¿Será realmente que no la quiere más? ¿Se acordará de ella? ¿La extrañará? ¿Porque no se animó y se jugó por lo que sentía? ¿O no sentía nada y todo fue una mentira? ¿O siente que quiere ser su amigo y nada más? Ella siente amor por él y no aceptaría una relación que no le de eso. Miles de estas preguntas. Rondando su cabeza todo el tiempo. Ella ve que él esta bien, y que hace ahora con sus amigos cosas que con ella nunca quiso hacer. De pronto pareciera ser que todas esas cosas que antes no podía o no le gustaban, las pudo hacer. A ella esto le hace ruido. Ella sabe que él es buena persona y que tiene un corazón inmenso. Se lo demostró. Pero ahora no es el tiempo, porque si lo fuera él le demostraría de alguna manera que la sigue queriendo y se jugaría por ella. Él dejó en ella huellas imborrables ¿ella habrá hecho lo mismo en él? Mientras tanto ella trata de hacer cosas para no pensar y seguir adelante y él sigue viajando, porque ahí está su libertad.